De acuerdo a las estadísticas del Ministerio de Trabajo y Promoción del Empleo
(MTPE), se estima que más del 70% de las empresas en Perú han adoptado algún
tipo de tecnología digital para mejorar sus procesos y operaciones. De dicho
grupo, el 40% pertenece a la banca y las finanzas.
La transformación digital ha generado una notable expansión en la necesidad de
habilidades y competencias en sectores clave como banca, seguros, financieras, entre
otros, que han comenzado a integrar soluciones digitales para mejorar la atención al
cliente, predecir riesgos, mejorar productos y optimizar operaciones.
Para responder a lo que demanda el mercado este 2025, Mercedes Bernard, gerente de
Cultura Corporativa de Protecta Security, señala que, independientemente del rol a
desempeñar, es clave definir competencias transversales, que luego se traducen a
competencias organizacionales, tales como aprendizaje continuo, comunicación
efectiva, cultura digital y apertura al cambio, servicio al cliente, entre otras,
las que pueden variar en el tiempo, de acuerdo a las necesidades del negocio.
Hoy, indefectiblemente, la consigna también es desarrollar nuevas habilidades
tecnológicas, como la Inteligencia Artificial, la automatización, data analytics,
ciberseguridad, así como competencias digitales generales, lo que conlleva a buscar
un perfil de adaptación y aprendizaje continuo.
“La clave es desarrollar pensamiento crítico, resolución de problemas complejos y un
balance entre las habilidades profesionales y personales, A mi me gusta hablar de
Power Skills, concepto propuesto por Philip Hanlon, de la Universidad de Dartmouth,
haciendo referencia a las habilidades que son propias de la persona, y que tiene un
valor cada vez más marcado en el mundo laboral”, añadió.
Es clave contar con un proceso objetivo de atracción del talento. En ese sentido, en
la actualidad se valora mucho más las Power Skills de los colaboradores,
consistentemente, inclusive para las promociones internas.
las empresas de seguros buscan perfiles diversos para adaptarse a los cambios
tecnológicos, regulatorios y de demanda en el mercado. Los perfiles más solicitados
actualmente incluyen:
Desarrolladores de software y expertos en ciberseguridad: Con el auge de la
digitalización, es crucial proteger la información y desarrollar plataformas
robustas.
Expertos en análisis de datos (Data Scientists): Analizan grandes volúmenes
de datos para predecir riesgos, mejorar productos y optimizar operaciones.
Especialistas en inteligencia artificial (IA) y automatización: Para diseñar
soluciones más eficientes que mejoren la experiencia del cliente y reduzcan costos
operativos.
Profesionales de negocios y expertos en cumplimiento normativo y gestión de
riesgos:
Continúan siendo esenciales en la evaluación de riesgos y la determinación de
precios de pólizas. Su capacidad para modelar escenarios complejos es clave en la
toma de decisiones estratégicas.
Oficiales de Cumplimiento: Dado el entorno regulatorio cambiante, se
requieren profesionales que aseguren el cumplimiento de las normativas.
Gestores de riesgos: Para evaluar y gestionar riesgos operacionales,
financieros y de ciberseguridad.
Especialistas en experiencia del cliente: Mejorar la satisfacción del cliente
es una prioridad, por lo que las empresas buscan profesionales que diseñen
experiencias personalizadas, mejoren los procesos y aseguren la retención de
clientes.
Especialistas comerciales digitales: Con la creciente demanda de productos de
seguros en línea, las empresas necesitan asesores que dominen las herramientas
digitales para captar y fidelizar clientes, tanto en canales tradicionales como en
plataformas digitales.
Expertos en desarrollo de productos innovadores: Para crear nuevos productos
que respondan a las tendencias de consumo, como los seguros para dispositivos
móviles o productos personalizados.
La diversidad y la inclusión juegan un papel cada vez más importante en la selección
de candidatos, dado que los equipos diversos aportan innovación, creatividad y
productividad, además, de tener otros beneficios, como la de ampliar la base de
talento y fortalecer la marca empleadora.
El reto está en que las empresas puedan adaptarse a estos nuevos perfiles y diseñar
experiencias que puedan captar y retener estos talentos. Y esto radica
principalmente en contar con líderes capaces de gestionar equipos diversos y de
empoderarlos.